LA VIDA NO ESTÁ PARA GUARDARLA, ESTÁ PARA DARLA

¿Serías capaz de abrir las puertas de tu casa, de tu familia, tu corazón a un niño en acogida, sabiendo que es temporal y que no hay ninguna posibilidad de que se pueda quedar contigo?
Hoy hemos hablado de las familias de acogida que existen en nuestro país y en concreto de una figura desconocida: la acogida de urgencia.
Hablamos de familias que cuidan y protegen “como oro en paño”, porque ayudan a la administración a cubrir un hueco que existía y nadie tapaba. El tiempo que pasa entre que el niño está en situación de desamparo, y se adopta una medida más estable para el menor. Se trata de evitarle al niño una residencia infantil, y que directamente regrese a su familia biológica cuando es posible, a un acogimiento familiar más largo, o directamente a una adopción.
Begoña Amate y Paula Licosatti son dos mujeres que siempre tienen preparado un dormitorio en casa con una cuna en caso de que un pequeño necesite acogida urgente. Ellas han pasado por los micrófonos de Fin de semana de COPE.
Begoña y su marido, que tienen dos niñas adoptadas, ya han acogido a siete niños, el mismo número de niños que ha acogido Paula desde que sintió que se podrían ser padres de acogida y abrieron las puertas de su casa.
“Hay niños que vienen muy malitos y se pasan momentos muy angustiosos. Hay que sobreponerse a esas situaciones, y ahí está el aprendizaje y nuestro enriquecimiento” ha explicado Paula en su visita al programa. Una labor que dura 24 horas todos los días del año tal y como han señalado, “no sabes cuándo puede sonar el teléfono”.
Aunque ellas mismas aseguran que su labor no es heroíca, lo cierto es que estas familias tienen unas características paticulares que buscan las Administraciones, como ha asegurado Begoña: “una familia más resolutiva porque hay que tomar decisiones todo el tiempo, que sepa colaborar… pero no somos familias diferentes a cualquier otra. Lo único es que hemos aceptado este reto. La vida no está para guardarla, está para darla”.
Begoña y Paula han contado que esta no siempre es una labor que entiendan los demás, incluso los más allegados. “En un mundo donde todos vivimos más para nosotros mismos y que nos cuesta darnos al otro esto no se termina de comprender este nivel de entrega”.
Una generosidad que no conoce de horarios ni de festivos: “estamos hechos para ser queridos, y se educa su corazón. Apegarse a otra familia será más fácil” ha concluido Begoña.

Escucha el testimonio en Fin de semana de Begoña y Paula, dos madres de familia de acogida de urgencia.

Fuente: COPE Fin de Semana, Cristina López Schlichting

Publicado en prensa.